1
Precalentar el horno: Precalienta el horno a 200 ºC (392 ºF).
2
Corta las pechugas de pollo por la mitad y aplánalas con un mazo de cocina hasta que tengan un grosor uniforme.
3
Cubre cada pechuga con jamón y queso. Enrolla las pechugas y asegúralas con palillos.
4
Pasa los rollitos por harina, luego por huevo batido y, finalmente, por panko o pan molido, asegurándote de que queden bien cubiertos.
5
Coloca los rollitos en una bandeja para horno y déjalos reposar por unos minutos. Luego, hornea durante 20 minutos a 200 ºC, después baja la temperatura a 150 ºC y hornea por unos minutos más.
6
Saca el pollo del horno y retira los palillos. Sirve caliente.