1
Coloca las pechugas en una bolsa de plástico cada una, aplana con un rodillo o para carne hasta que tenga un grosor uniforme.
2
Mezcla 1/2 taza de harina, sal, ajo y cebolla en polvo.
3
En un tazón aparte mezcla el huevo y la leche.
4
En otro tazón, coloca 1/2 taza de harina para batir con sal y pimienta.
5
Con un tenedor, sujeta cada pieza de pollo primero en la harina, luego en el huevo batido y, finalmente, cubre con el pan molido. Asegúrate que las piezas queden bien cubiertas.
6
Fríe a fuego medio a medio alto en aceite precalentado hasta que se doren por ambos lados, aproximadamente de 6 a 7 minutos dependiendo la estufa.
7
Retira del aceite y deja reposar sobre una rejilla antes de servir con la guarnición de tu elección.
8
A disfrutar este platillo preferido por todos! ¡Buen provecho!